Después de varios intentos fallidos, finalmente dividí, lo que tendría que haber divido tiempo atrás. Tracé una línea divisoria entre los dos, que dividiera lo bueno de lo malo, que midiera en una balanza que era lo que pesara más decidí que no vuelvas. Decidí qué por primera vez me amaría a mi misma y dejaría tu figura en el piso bien al ras. Donde nadie la encuentre, donde yo no la encuentre, así no poder dar lo que no podré encontrar jamás. Decidí dejar de soñar, dejar de confundir la realidad. Decidí no quererte más.
Sabiendo aunque te ame demasiado y me quise muy poco. Cansada de pensar que algún día pudieses cambiar, que te dieses cuenta de que yo sigo acá.