lunes, 16 de agosto de 2010

Desde el puerto he visto amanecer con tu ausencia sentada junto a mí, me ha invitado a no dejar atrás el capricho de verte sonreír. Y cada minuto espera su turno, se escapa, se pierde, se une al mar.
Sobre el agua se dibuja una historia ya dormida, en silencio escucho el verso de tu despedida.
Es tu ausencia mi amiga en soledad, me ha contado que el sol sale por titiemblo, descanso, ahora escucho su voz. Me miro en sus ojos, me llevan a dormir. Quisiera tenerte aquí un segundo, decirte que el mundo no tiene luz.